Acompañamos a las personas con enfermedades avanzadas en el momento final de la vida.
Qué hacemos
En la Fundación ”la Caixa”, a través del programa Final de Vida y Soledad, ofrecemos acompañamiento, por medio de personas voluntarias formadas, a personas con enfermedades avanzadas en el momento final de la vida.
Desde su puesta en marcha en el 2016, esta iniciativa no ha dejado de crecer. Nuestro firme propósito es seguir creciendo para poder seguir acompañando y alentando a todos aquellos que lo necesiten. Pues creemos que sentirse acompañado en el momento final de la vida es un derecho de todos.
Cómo lo hacemos
El programa promueve y construye una red comunitaria de atención en la que interactúan distintos agentes que ofrecen un acompañamiento gratuito y de forma presencial o telemática, adaptándose a las necesidades de cada persona y momento.
Esta red comunitaria está formada por:
Entidades coordinadoras
Promueven y garantizan la implementación y la calidad del programa en un territorio relacionándose con todas las entidades implicadas y dinamizándolas.
Entidades cuidadoras
Ejemplos de entidades cuidadoras podrían ser un hospital, una residencia, un centro sociosanitario, un centro de salud o los servicios sociales. Aseguran la atención integral a las personas beneficiarias para conseguir su bienestar. Para ello, se responsabilizan de identificar a las personas en situación de soledad y sus necesidades, prescribir su acompañamiento por parte de los voluntarios, informar sobre su proceso evolutivo y realizar el seguimiento de su bienestar.
Entidades de voluntariado
Son las responsables de captar y formar a las personas voluntarias cuya función será acompañar a las personas que lo necesitan. Las entidades de voluntariado apoyan a los voluntarios en su labor diaria con programas de formación y seguimiento, garantizando así la calidad de los acompañamientos.
Entorno comunitario
Son aquellas otras entidades, instituciones y personas que crean conciencia social y sensibilizan sobre esta problemática, además de ayudar en la identificación de posibles situaciones en las que el programa podría ser de ayuda.
Funciones del voluntario
Ofrecer apoyo emocional.
Estar con la persona y posibilitar el intercambio interpersonal.
Facilitar la socialización.
Acompañar, facilitar gestiones, colaborar en rutinas diarias (ABVD) diferentes a las que pueden ofrecer los profesionales: acompañar a las visitas médicas, acompañar en los paseos al aire libre, etc.
Fomentar y compartir aficiones, y promover otras actividades lúdicas, intelectuales, culturales, etc.
18.000 personas acompañadas desde 2016
800 voluntarios
210 entidades entre cuidadoras y de voluntariado